Bye bye Aussie Land

Mi última etapa en Australia discurre por la “ Gold Coast” con paradas en Noosa y Brisbane para culminar mi viaje en Byron Bay antes de tomar el vuelo a Singapur via Sydney.
De Rainbow Beach donde me tocó hacer noche después de Frazer island,3 horitas de bus hasta Noosa en la sunshine coast.Según llegué no hacía mucho honor a su nombre porque poco “ sunshine” había, pero al rato empezó a despejarse hasta que hizo sol en condiciones.
Me iba a quedar solo ese día, pero al final lo amplié a dos por el hecho de que hiciera sol después de tantos días, sumado a que por fin pisaba una playa de verdad, de esas en las que te puedes bañar,a “ pelo” sin stinger suit porque no había ni medusas ni cocodrilos, ni otros bichos varios.
Conocí a una española. Oihana y nos pasamos el finde juntas.
Noosa no tiene mucho, es el tįpico pueblo de veraneo ( aunque se veía más local , porque había familias australianas y no solo ingleses bodrachos).Nosotras recorrimos el parque nacional ( lo que viene siendo el paseo por el borde costero)y de casualidad vimos delfines y tortugas. Había gente que llevaba más de una hora esperando para verlos, pero nosotras fue llegar y besar el santo.Teniendo  en cuenta que los animales no me gustan, yo no habría gastado ni un minuto en esperar a ver si aparecían.
Además de eso paseamos por la noche por Noosa Heads( nuestra zona) y después de estar buscando durante un rato un sitio chulo para cenar y tomar algo, acabamos en el pub de nuestro hostel, porque era de lo más animado del pueblo jajaja.
El día siguiente fue de relax total, salir a correr por la playa y acabar el entrenamiento medio lipotímica y metiéndome en el mar vestida y todo jajajaja. Y aprovechar que hacía buen día y estábamos en una playa de verdad para tirarnos a la bartola en la arena y bañarnos.
Además de hacer nuestra particular cata de vinos australianos en tazas de desayuno. Por si no lo he comentado ya, los vinos australianos son muy muy buenos, así que oara cualquiera que le guste un buen tinto, probar unos cuantos es un must. Y para lo caro que es el país, por unos 10 euros los encuentras de bastante buena calidady muy muy ricos ( probablemente la palabra rico no se usa para un vino, pero mi único conocimiento vinícola consiste en bebérmelos).

Noosa Beach

National Park

con Oiahana de sábado 

Nuestra cata particular de vinos 
Al día siguiente por la mañana penúltima parada australiana, Brisbane, capital de la Gold Coast.
La mayoríade la gente no para, porque en su lugar van a Surfers Paradise, pero que el nombre no os confunda, porque de surf nada, dicen que es el Miami Australiano, y principalmente es un sitio de fiesta, por lo que yo me lo salté y prefería algo más cultureta.
En Brisbane lo mejor es pasear por South Bank, por la orilla del río, que tiene parques, varios museos, yo entré en el de Arte moderno (GOMa)y me gustó bastante.La  State Library ( estupenda para conectarse a interrnet de alta velocidad jajaja)y el jardín botánico.
GOMA

Museo de arte Moderno 

South Bank

Tras una visita fugaz a Brisbane mi última parada, Byron Bay, donde mi principal objetivo era surfear, o al menos intentarlo. Es otro pueblo un poco “ Lloret de Mar” lleno de adolescentes borrachos, aunque bastante hippie, tanto que vi más gente descalza caminando por la calle que con zapatos.
Llegué a mediodía y aprovechando que en teoría la previsión meteorológica para el día siguiente era malonga, pasee por el pueblo( que básicamente son 2 calles), estuve un rato en la playa y fui a ver la puesta de sol al faro, al que se tarda en llegar unos 45 minutos más o menos).
No fue tan espectacular como decían, pero como “ cardio” la subida estuvo bien.
Al día siguiente tuve mi clase de surf y seguí con mucha suerte con el tiempo porque no llovió como se suponía y encima se me dió hasta bien y me puse de pie al segundo intento y fui capaz de coger todas las olas ( entendiendo como ola pequeña corriente marina para principiantes jajajaja).Pero el caso es que me gustó tanto la experiencia, qu espero repetir pronto en Filipinas.
Me despedí de Australia cenando con Oihana, que llegó esa noche. Y al final no me puedo quejar fanto del tiempo, pues si bien me esperaba Australia más espectacular, la verdad es que si me llovió, era porque había un ciclón que iba pisândome los talones, así que me puedo dar con un canto en los dientes que vi Whitehaven, la playa top 1 de Australia con sol, porque unos días después evacuaron la zona…
Parece ser que como dice mi amiga Silvia, donde voy llevo desastres naturales, porque en Peru fue parecido….
Como conclusión de mi paso por Australia: creo que cuanto más estoy fuera más me gusta España 😂😂😂
Y colorin colorado Aussie Land se ha acabado

Faro de Byron Bay

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