Cañón del Colca, me perdí las aptitudes físicas en el reparto de talentos

2:30 de la mañana y suena el despertador. Ducha rápida y a las 3 lista porque me pasan a recoger para ir al Cañón del Colca. Voy a hacer un trekking por la montaña durante un par de días y así explorar este precioso cañón que es el segundo más grande del mundo.
Me montan en un autobús turístico que me llevará con el resto del grupo con el que voy a realizar la caminata.
Tras un viaje de 4 horas y un par de paradas para ver el canón en su punto más alto( a casi 5000 m de altura) y el pueblito de Maca, llegamos al mirador del Cóndor.
El Colca es famoso principalmente por ser el hábitat natural del cóndor, y pese a que este mes no es época a avistamientos, el día que yo estuve sí que había un par, sin embargo, debido al ritmo latino- peruano del autobús en el que fui hasta el cañón, llegaba tardísimo al encuentro de mi grupo, con lo que no me dejaron ni asomarme al cañón, e ilusa de mi que me creí que lo iba a ver a la vuelta….

El cañón en su punto más alto, nevado

Así que tras  cambiar de medio de transporte por tercera vez un breve trayecto de 15 minutos llegué al punto de salida de mi trekking.
Me encontré un guía indignado, porque “ la española” ( osea yo) llegaba una hora tarde, pero yo qué le hago si era la primera que no entendía por qué no había viajado con el resto del grupo y no hacían más que cambiarme de bus como que fuera yo el comodín del público?
Total que nos explicó que ese día íbamos a caminar unos 18 km por el cañón, principalmente en descenso, hasta el punto más bajo, el oasis, donde haríamos noche, para al día siguiente por la mañana ascender 8 km desde una altura de 1111 m a 3287 hasta llegar a la cima del cañón.

Mirador del cóndor

Y aquí es donde viene la explicación del título del post, los que me conocen saben lo mucho que me gusta el deporte, sin embargo por mucho empeño que yo le ponga, como que mis aptitudes físicas brillan por su ausencia…

Como habíamos salido más tarde de lo programado, tocaba caminar rapidito para cumplir con el horario y entre lo pato que soy y el vértigo que me da la montaña podeis imaginar lo bien que se me dió el asunto….
Para rematar, se había caído el puente y tocaba pasarlo bien saltando entre las rocas, o bien metiéndose en el río cuya corriente pasaba bastante caudalosa y rapidita…
Si alguno de mis compañeros de wb crossfit me está leyendo, se acordará del numerito que monté para cruzar un triste riachuelo en un viaje que hicimos a Ávila…. Pues bien, eso no fue nada…. En el Colca sí que monté un espectáculo digno de vídeos de primera:
A saltar me negaba, porque estaba segura que me despeñaba en el intento, y para cruzar por el río, hizo falta una cadena humana de manos que me fueron pasando de uno a otro hasta que llegué a la otra orilla….Afortunadamente no hay documentos grâficos del momentazo jajjaaj.
Tras llegar al oasis y cenar( arroz para no variar) nos fuimos a la cama a las 8, es decir más pronto

que los lunnies. He de decir que hubiéramos sido capaces de irnos a dormir incluso antes, porque la caminata había sido muy dura y estábamos reventados del madrugón), pero teníamos mâs hambre que los pavos de Manolo y nos tocó esperar a las 7 que era cuando se servía la cena.

el río

El oasis está por ahí al fondo

Después de dormir del tirón, a las 4:30 nos pusimos en marcha de nuevo. A esa hora por supuesto ni había amanecido, así que tocaba caminar como buenamente se podía ayudándome con la linterna del iphone, porque por supuesto a mi que mi mayor preocupación a la hora de preparar mi mochila, era lo fea que iba a estar todo el viaje, ni se me había pasado por la imaginación meter una linterna.
Comenzamos la ascensión todos juntitos pero una vez que amaneció, como soy más lenta que el caballi del malo, mi grupo me dió por perdida y me dijeron que me esperaban arriba, pero que no llegase más tarde de las 8 que era el desayuno o se iban sin mi jajaja.
Amanece en el Colca

Yo subí a mi ritmo, sin prisa pero sin pausa…hasta que tras hora y media me empezaron a dar unos 
horribles en el estómago.La gente pasaba y debía de darta ta pena que me ofrecían agua, hojas de coca y sorochipill( por si era mal de altura), ibuprofeno yen general todo lo que llevaban en sus botiquines…
Afortunadamente, pasóun grupo de chilenos que tenían buscapina y con eso y un poco de coca, que aquí se usa para todo, se me pasó un poco el cólico y conseguí llegar a la cima a tiempo para el desayuno.
He de decir que a punto estuve de desistir y montarme en uno de los taxis que pasaban( entiéndase por taxi mula de carga), pero ya que casi estaba arriba y ante la perspectiva de oler a choto o mejor dicho a mula, tocaba llegar arriba sí o sí.
El grupo en la cima

y cambiarme de bus un par de veces, porque con eso de que viajaba sola me usaban para ajustar todos los grupos… pusimos rumbo nuevamente a Arequipa.
El viaje se resume en dormir y más dormir( yo pensaba que estaba muy fit, pero ese trekking

 no dice lo mismo) y a una parada para comer.

Nos dejaron en el pueblo de Chivay para comer en un restaurante “ turístico”, pero yo que estoy en plan rebelde saltándome todas las recomendaciones de sanidad, me fui a buscar el mercado local con un italiano y 2 peruanos que había conocido en el bus.
Por 8 soles( previo regateo), nos pusimos como el kiko a base de pollo, rocoto( pimiento picante relleno de carne y verduras),arroz( que no falte)y torta de papas( la versión peruana de nuestra tortilla de patatas).
Después de comer y tras intentar durante 3 horas echarme la siesta sin éxito( el bus no era muy cómodo que dijéramos) a las 6 estábamos en Arequipa.
Tras dirigirme a Vallecito Backpackers, ducharme por fin con agua caliente y recoger mi mochilón ( cada vez que la cargo se me va haciendo más cuesta arriba, por eso ya empieza a ser mochilón), fui a la terminal de buses de Arequipa, donde a las 10 me esperaba un viaje nocturno de 12 horas a la ciudad de Ica, en bus cama eso sí.
Por fin llegué

Puesto de comida de DÑa JUanita en el mercado de Chivay

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