Siargao

Siargao, la capital del surf en Filipinas, fue sin duda mi parte preferida de mi estancia en Filipinas.
Situada en la provincia de Surigao del Norte a 800 km de Manila  en avión para llegar desde Corón tomé un vuelo desde el aeropuerto de Busuanga a Cebú y como por los horarios ya no llegaba, me tocaba hacer noche. Como Cebú es horrible( por lo que había visto en las 5 veces que me tocó pasar para coger ferrys o aviones) decidí quedarme en Mactan que estaba más cerca del aeropuerto.
Me quedé en un hostel nuevo, el 1521, que estaba mucho mejor que todos en los que había estado antes.Aproveché la tarde antes de cenar para dar una vuelta rápida por el Shrine que es un monumento conmemorativo de la victoria  de Lapu Lapu contra los españoles y la muerte de Fernando de Magallanes en 1521 ( fecha que me acabo de dar cuenta que daba nombre al hostel).

Puesta de sol en Mactan

A la mañana siguiente, taxi al aeropuerto por 100 php y vuelo de una hora con Cebgo ( la línea lowcost de Cebú Pacific) a Siargao. Una vez llegas al aeropuerto hay vans que te llevan por 300 php a General Luna, que es la población en la que están casi todos los hoteles debido a la proximidad con Cloud 9( que explicaré en breve qué es).

40 minutos en van por carretera me llevaron al que iba a ser mi hogar por 8 días, Villa Solaria, así que podía olvidarme de empaquetar y desempaquetar durante un “ montón” de tiempo!
Me di cuenta en el camino de que no estaba tan cerca de General Luna como creía, por lo que sí o sí me iba a tocar aprender a conducir moto de una vez por todas. De lo que sí estaba al lado Villa Solaria es de Cloud Nine, “ el spot” más famoso para surfear de la isla y llamado así en honor a unas chocolatinas del mismo nombre y que parece ser fueron el alimento principal de los surfers americanos que en los 80’s “ descubrieron” la ola
El primer día fue para asentarme, alquilar moto y practicar por primera vez bajo la atenta mirada de Antonio, un español que conocí nada más llegar y que se ofreció para hacerme de “ niñera”.

Entrada de Villa Solaria

Ese mismo día por la noche conocí a dos portugueses Samuel y Hugo y a la novia de éste, Ewa.Al día siguiente iban a hacer un island hoping y me invitaron a unirme. Pese a que mi objetivo en Siargao era surfear ( mejor dicho hacer como que surfeaba) y que estaba un poco harta de tanto island hoping , me cayeron tan bien que al día siguiente a las 7 de la mañana me fui con ellos.El barco para ir cuesta 2000 php independientemente de las personas que vayan ( yo creo que caben unos 6) y salimos de un embarcadero situado al lado de Cloud 9.Fuimos con Nemo ( así se llamaban los dos, nuestro capitán y el barco) a las islas de Naked, Dako y Guyan.
En todas las islas se podía hacer snorkel, aunque como yo era “ buceadora profesional” en palabras de los portugueses, después del buceo de Corón me dio pereza y me dediqué a la vida contemplativa.En Dako paramos a comer, donde compramos un pesado enorme por 300 pho que nos cocinaron allí mismo.Desafortunadamente el tiempo no acompañó y mientras estábamos en Dako cayó el diluvio universal, aunque como toda lluvia tropical no duró mucho, pero el paseo deslució un poco, aún así fue divertidísimo.

Nemo, nuestro barco para el island hoping 

Dako island 

Naked island 

Hasta los tuc tucs están preparados para el surf 
En Villa Solaria conocí un montón de gente increíble, por lo que la “ depresión” por despedirme de mis amigos de Palawan me duró poco. En los días siguientes seguimos una rutina que consistía en levantarnos para ir a Cloud Nine antes de las 7 a ver las olas y surfear si las había( en mi caso como soy novata a una playa que está al lado, Jacking Horse) montados en nuestras motos tipo verano azul).

Cloud 9 

Después desayunábamos y vagueábamos  bastante el resto del día a excepción del rato que entrenaba,hasta que salíamos a cenar a alguno de los muchos restaurantes de General Luna, Mamma’s Grill, Ronaldo’s ,Bravo, Harana….
Para luego salir un rato a alguno de los bares, la fiesta era cada día en uno distinto, el jueves que llegué había full moon party en Octopus beach bar, el viernes era Viento del Mar, el sábado RumBar, domingo seguro que algo había pero yo me fui pronto a la cama, lunes Harana, martes Bravo y después Jungle bar, miércoles karaoke night en el hostel.
Cabe la opción de ir a surfear a algunas de las islas cercanas Stimpy o Rock island. Para llegar se toma un barquito que cuesta 200 php por persona, y que espera en el mar hasta que terminas de surfear para llevarte de vuelta. Yo no surfee porque no eran olas para principiantes , pero solo las vistas y la puesta de sol merecen la pena.

Rock lsland 

También hicimos algún que otro “ road trip” por la isla. Varios días fuimos a las playas de Pacífico. El primero de ellos el último día de Hugo y Ewa, y que resultó ser toda una aventura. Primero porque diluvió y tuvimos que abortar misión nada màs salir. Y en el camino de vuelta se les pinchó una rueda a Charlie y Emma  y tocó ir al pueblo más cercano y que unos locales que pasaban por allí la arreglasen. 
Como el sitio prometía volvimos otro par de veces cuando hizo sol.Además de ser una playa preciosa se podía surfear ( en mi caso pretender que surfeaba jaja). En el camino pasamos por Dapa, la capital, que no tiene nada, salvo el único cajero de la isla.Además se atraviesan varias pequeñas poblaciones como Pilar, y tomando un pequeño desvio después de esta última se llegan a las piscinas naturales de Magpupungko, solo visibles durante las horas de marea baja.
Después de Magpupungko se pasa por San Isidro para finalmente llegar a Pacífico. Solo el camino para llegar merece la pena, porque toda la carretera está bordeada por palmeras y arrozales. Además como Siargao no es tan turístico, si ya de por sí los filipinos son encantadores, en esta isla más y en cuanto sales de General Luna, los locales se siguen sorprendiendo y te saludan a tu paso.
Como Siargao me estaba gustando tanto, en el último momento decidí quedarme más. En teoría tenía que haber ido de Siargao como máximo el 17 de abril para de ahí volar a Manila y salir del país el 18, que era cuando me expiraba la visa pero como en Filipinas son muy flexible me quedé de  ilegal”. Hasta un máximo de 30 días la estancia es gratuíta, pero si quieres extenderlo a un mes, entonces hay que ir a alguna de las oficinas de inmigración y pagar 3100 php por la extensión de la visa, además  la iba a extender fuera de plazo porque en Siargao no hay  oficina, por lo que hay que añadirle 1000 php más por el pago de la multa. 

“Peregrinaje en moto con las tablas de surf en el primer intento fallido de ir a Pacífico”

Pasando por Pilar de camino a Pacífico 

Piscinas naturales  de Magpupungko

Así me despedí de  Cloud 9 y Siargao, con este precioso amanecer 

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